La pregunta no es cuál de las dos, sino qué trabajo le toca a cada una. Se llevan bien; el problema aparece cuando le pides a una que haga el trabajo de la otra.
Qué hace bien cada una
Las redes son buenas para que te descubran, para mostrar el día a día y para mantenerte presente en la cabeza de quien ya te sigue. Son rápidas y no cuestan dinero.
La página es buena para que te encuentren cuando alguien está buscando lo que vendes, para explicar bien y para cerrar. La gente llega a ella con la intención ya formada.
La diferencia de fondo: en redes tú apareces frente a gente que no te buscaba; en la página aparece gente que sí. Por eso convierte mejor y por eso no se reemplazan.
El terreno prestado
Un perfil vive en una plataforma que no controlas. El alcance cambia sin avisar, las reglas cambian, y una cuenta se puede restringir por un malentendido y dejarte sin canal de un día para otro.
No es un argumento contra las redes — es un argumento a favor de no tener solo redes. El dominio y la página son tuyos, y siguen ahí pase lo que pase con las plataformas.
Cómo se combinan bien
- El enlace a tu página, en el perfil de cada red.
- En la página, los enlaces a tus redes — pero abajo, no compitiendo con el contacto.
- Lo que explicas mil veces por mensaje, escrito una vez en la página; después solo mandas el enlace.
- Las fotos que ya publicas en redes, reutilizadas en la página. No hace falta producir dos veces.
Preguntas frecuentes
Mis clientes están todos en redes, ¿igual necesito página?
Están en redes cuando no te están buscando. Cuando necesitan resolver algo ya, van a un buscador — y ahí solo apareces si tienes página.
¿Puedo poner los botones de redes bien visibles arriba?
Es mejor que no. Compiten con lo que quieres que hagan y son una salida directa de tu página hacia otro sitio.
¿Quieres una página que haga todo esto bien?
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