Mantenimiento

Cómo mantener tu página al día sin dedicarle la vida

Una página no se daña de golpe: se va quedando desactualizada de a poco, hasta que un día un cliente llama a un número que ya no usas.

La revisión de cinco minutos, una vez al mes

  • Manda un mensaje desde tu propio formulario y confirma que llega.
  • Llama al número que aparece publicado. Sí, de verdad.
  • Revisa que los precios y horarios sigan siendo los de hoy.
  • Ábrela en el celular y haz el recorrido completo.

Con eso se evita el 90 % de los problemas serios, que casi nunca son técnicos sino de información vieja.

La revisión anual

Una vez al año, con más calma: cambia las fotos por trabajos recientes, agrega los testimonios que hayas conseguido, quita los servicios que ya no prestas y añade los nuevos.

Es también el momento de confirmar dos cosas que se olvidan hasta que fallan: cuándo vence tu dominio y cuándo vence tu hosting. Un dominio caducado tumba la página entera y recuperarlo puede ser caro o imposible si alguien más lo toma.

Actualizar no es rehacer

Es tentador rehacer la página completa cada dos años porque «ya se ve vieja». Casi nunca hace falta. Fotos nuevas y textos revisados rejuvenecen un sitio mucho más de lo que uno espera, y por una fracción del trabajo.

Rehacer se justifica cuando cambió el negocio, no cuando cambió la moda visual.

Preguntas frecuentes

¿Necesito publicar contenido nuevo todo el tiempo?

No para un negocio de servicios. Es preferible una página corta y correcta que un blog abandonado a medias, que comunica descuido.

¿Qué pasa si no toco la página en un año?

Nada grave si la información sigue siendo cierta. El riesgo real es que un dato haya cambiado — un teléfono, un precio, una dirección — y nadie se haya dado cuenta.

¿Quieres una página que haga todo esto bien?

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